LA SOLEDAD DE LAS MADRES

Todas la hemos sentido , da igual el tipo de crianza que practiquemos, demos teta, biberón, los llevemos a la guardería o no, porteemos o practiquemos colecho , todas nos enfrentamos a ella y la sentimos en algún momento.En esas situaciones con nuestros hijos en las que mas que nunca necesitamos un apoyo y comprensión.
Una soledad fría llena de incomprensión , reproches e inseguridad.
 
Cuando a tu pequeño cachorro le da una rabieta en la calle, una de esas rabietas de gritos que sobrepasan el límite de decibelios permitido , pataleos y lloros que duran cuarenta minutos o más.
Después de pasar por muchas, ya sabes como va: miradas acusadoras , comentarios desagradables, gente asomándose a la ventana, la que sale de su negocio a ver si estás maltratando a tu hij@ (que es lógico,pero que en ese momento te sienta fatal, la verdad). Los que te rodean y se preguntan si tu hij@ sera
" normal".
Esas madres que te miran con ese aire de superioridad, bien orgullosas con su hijo calmadito, obediente y formal.
No sabéis lo que duele eso en ese momento.
Lo digo con toda la sinceridad del mundo.
Sonríeme mami, aunque sea un poco, por compañerismo, soy madre como tú.
Pero no, la empatía es algo que escasea hoy en día, y se practica muy poco.
Y sigues SOLA, aguantando las lágrimas , pasàndolo como puedes, tragando saliva e intentando que por favor tu peque se calme, con la teta ,con palabras de cariño, suplicando, pensando ya en el chantaje que es eso horrible que jamàs dices que vas hacer.Y quieres, vaya si quieres.
Pero nada sirve.
Cada vez mas SOLA y mas rodeada de gente, los oyes increpando y cuchicheando.
Solo quieres aislarte del mundo, aunque sabes que es una etapa necesaria, que tu pequeño no tiene la culpa, que todo esto va a pasar; te lo repites cada día como un mantra.
En esos momentos darías lo que fuera porque dejara de gritar y se calmara.
__!!!!Un teletransporte por favor!! _piensas,
y que nos lleve a casa ya, donde pueda calmar a mi cachorro sin presiòn y poder llorar tranquila mi frustración.
Esta soledad rodeada de gente es muy dura, es nuestra soledad, la de las madres.
 
Y ahí sigues, SOLA , sentada en un banco en el parque porque tu hijo no quiere irse a casa, o en el tren con tu pequeña que acaba de vomitar y llora y huele mal y estáis vomitadas las dos y molesta, o en el supermercado porque quiere teta y tu tienes las manos ocupadas y se te cae la compra y tu con tu niña en la teta y los botes de conservas rodando, junto a las naranjas y la barra de pan rota , o en medio de la calle porque sí, sin una razón que tú llegues a comprender; tienes a tu pequeñ@ del alma gritando y retorciéndose como si le fuera la vida en ello.
Y en cada una de esas situaciones y en otras similares , sigues sin levantar la cabeza, sin atreverte a mirar, con miedo a escuchar.
SOLA.
COMPLETAMENTE SOLA.
 
Si alguien se acercara y te dijera...
 
Tranquila mami, no pasa nada.Ya se calmará.
Es normal a ésta edad, no te preocupes.
El mío también las tiene.
Es una etapa más.
Me quedo contigo hasta que se le pase.
 
Pero eso no pasa.
Nadie te lo dice.
 
Y es muy triste.
Porque quizás la mamá que quiera ayudar no se atreva, por miedo a una mala contestación, porque sabe la presión a la que estás sometida, lo mal que lo estás pasando y te entiende y no quiere hacerte sentir peor.
Vacila y hace un amago de acercarse, pero no se atreve...
Pasa de largo.
Y se va ,sintiéndose tan sola e impotente como me siento yo.
Y se acordará de mi esta noche , cuando todos duerman y ese rato en soledad me lo dedicará a mí, arrepintiéndose de no haberse acercado.
No se lo ha contado a nadie, porque sabe que no la entenderán.
Y se quedará sola sintiéndose culpable , deseando volver a encontrarse conmigo, para decirme algo; como le hubiese gustado que hiciesen con ella.
Esas soledades compartidas, envueltas en indiferencia e incomprensión.
SOLAS.
Tantas lágrimas de esa soledad en tantas y tantas situaciones.
He decidido que cuando vea una mami en " apuros" me acercaré para ofrecerle mi apoyo.
Sin miedo.
Con el corazón.
Aunque me diga que me meta en mis asuntos.
Y le ofreceré toda mi comprensión .
Quizás ella cuando vea otra mami en alguna situación así, también se acerque, y le ofrezca su apoyo.
Tengo esperanza de que algún día ya no estemos tan solas.
Sería tan bonito poder escribir sobre la empatía ...